No podemos dejar terminar este mes sin mencionar el 8 de marzo. Que se titula “Día de la mujer”, y yo quiero titular “Día del ser humano”.
Si pensamos en mujer, pensamos en la esencia de la tenacidad, del esfuerzo, del orgullo, del sentido maternal, de la colaboración, del desprendimiento, de la generosidad, del darse… del romanticismo, de la suavidad sutilmente entremezclada a la firmeza, de la dulzura confundida con la rigurosidad necesaria para llegar al fin del objetivo. Para criar a un hijo hace falta todo eso, y mucho más. Para llevar de la mano a un alumno, sea al rebelde o al obediente, hace falta todo eso y mucho más. Para separar los granos de arroz con el que se va a alimentar a la familia, hace falta todo eso y mucho más. Para levantarse de noche a controlar la frente que poco antes ardía y que ahora, ¡qué bien! ya no muestra señales febriles, hace falta todo eso y mucho más.
Sí, el hombre también lo hace. El hombre, hijo de mujer. El hombre, compañero de mujer. Por eso después de poner como título día de la mujer, añadí día del ser humano. Día del ser humano ideal.
En este mundo de hoy en día, en que nos tenemos que proteger de la violencia, de la corrupción, del egoísmo, del prejuicio ignorante, del fanatismo, del comodismo, de la falsedad, del yo quiero más y no me importa cómo lo consigo… y por si todo esto fuera poco, el globo terráqueo parece estar sacudiéndose y castigándonos con tormentas que abren el suelo bajo nuestros pies y agitan las aguas que antes eran nuestro sustento, nuestro esparcimiento, nuestras amigas, el cielo nos arroja rayos que nos maltratan y los vientos nos golpean como diciéndonos ¡hay que tener cuidado!…
En este mundo de hoy, recordemos que el día de la mujer recuerda y festeja a la mujer, sus conquistas, sí, pero también su esencia: la bondad y la alegría.
Feliz día de la mujer, felices todos los días vividos por el ser humano.
Susana Zipman, argentina naturalizada brasileña; Doctora en Fonoaudiología, Maestra en Enseñanza de Español como Lengua Extranjera, Traductora Profesional y Traductora Pública/Intérprete Comercial. Radicada en Brasil desde hace unos treinta años. Directora de CLL, Centro Latino de Línguas; profesora colaboradora del Instituto Cervantes de São Paulo. Coautora en materiales de Edelsa. Para mi felicidad, me gusta todo lo que hago, y lo llevo a cabo con el mayor placer. Dos hijos lindos y un nieto MARAVILLOSO.